Citas perdidas
Cómo cobrar un abono para separar la cita (Nequi, Daviplata o efectivo)
Cuánto cobrar, cómo decirlo sin espantar a la clienta y qué hacer cuando cancela. Con el texto exacto para poner en tu perfil.
Monta agendas por WhatsApp para negocios de la costa caribe y opera la integración de Hummik con la API oficial de WhatsApp Business.
¿De verdad sirve cobrar un abono para separar la cita?
Sí, y no tanto por la plata. Sirve porque convierte una intención en un compromiso. Quien te puso veinte mil el martes se acuerda de la cita del viernes. Quien no puso nada tiene una cita que no le cuesta nada perder.
También hace algo que al principio asusta y después se agradece: te quita clientes. Los que se caen apenas les mencionas el abono son, casi siempre, los mismos que no iban a llegar. Preferible perderlos el martes por chat que el viernes con la silla puesta.
¿Cuánto abono cobrar?
Lo suficiente para que a la persona le duela botarlo, y lo bastante poco para que no sienta que está comprando a ciegas. En la práctica eso suele caer entre el 20% y el 30% del valor del servicio, o un monto fijo redondo si todo lo que haces vale parecido.
El criterio no es «cuánto le puedo cobrar». Es cuánto pierdes tú si no llega. Si una hora vacía te cuesta ochenta mil, un abono de cinco mil no protege nada: es un trámite molesto que no evita el problema.
Servicios cortos (barbería, manicure sencilla)
Servicios largos y caros (color, keratina, extensiones)
Tatuajes y piercings
Salud, estética médica y consultorios
Cómo decirlo sin espantar a la clienta
La clave está en el porqué. Cuando explicas el motivo, la persona deja de leerlo como desconfianza hacia ella y lo lee como una regla de la casa. Es la misma frase con y sin una línea de explicación, y la diferencia en respuesta es enorme.
Así sí
«Para separarte la hora te pido un abono de $20.000. Es porque esa hora la bloqueo solo para ti y no se la puedo dar a nadie más. Se te descuenta del total el día de la cita.»
Así no
«Para reservar debe consignar el 30% de abono NO REEMBOLSABLE. Sin abono no se separa la cita.»
Fíjate en tres cosas del texto bueno: dice el monto exacto, dice por qué, y dice que la plata no se pierde, se descuenta. Esa última parte quita la mitad del miedo.
Cuando alguien te pide la cita
Va después de acordar el día y la hora, nunca antes.
¡Listo! Te separo el viernes a las 3:00. Para dejarla apartada te pido un abono de $20.000 a este Nequi: 300 000 0000, a nombre de Ana Pérez. Esa hora queda bloqueada solo para ti, por eso lo pido. Se te descuenta del total el día de la cita. Cuando lo mandes, me pasas el pantallazo y quedas confirmada.
Para tu bio de Instagram o tu página de reservas
Corto, porque ahí nadie lee tres renglones.
Las citas se separan con un abono de $20.000 (se descuenta del total). Si no puedes venir, avísame con un día de anticipación y te lo paso a otra fecha.
Cuando te preguntan por qué cobras abono
Sin justificarte de más. Una razón basta.
Porque cuando te separo la hora, la saco de la agenda y no se la puedo dar a nadie más. Si alguien no llega, esa hora se pierde completa. El abono no es un cobro extra: se te descuenta del total. Y si no puedes venir, avisándome con tiempo te lo paso a la fecha que quieras.
¿Y si cancela? ¿Le devuelvo el abono?
La regla que mejor funciona en la calle: transferible sí, devuelto no. Si avisa con tiempo, el abono se le pasa a otra fecha. Si no avisa, se pierde. Y eso tiene que estar escrito antes de que ponga un peso, no después.
El motivo es sencillo de explicar: el abono no está pagando el servicio, está pagando la hora que sacaste de la agenda. Si te avisa a tiempo, esa hora la puedes vender otra vez y no perdiste nada. Si no te avisa, ya la perdiste.
Avisó con tiempo
Avisó encima de la hora
No avisó y no llegó
Todo esto se sostiene solo si el cliente lo vio antes de reservar. Cómo dejarlo escrito, en tres versiones listas para pegar, está en política de cancelación para tu negocio.
Cómo cobrarlo: Nequi, Daviplata, transferencia o efectivo
Ten un solo número y un solo nombre
Una vez
Escribe en una nota del celular la línea exacta: «Nequi 300 000 0000, a nombre de Ana Pérez». Mandar cada vez un número distinto o una cuenta a nombre de otro es lo que hace que la gente dude y no pague. Si ya registraste una llave Bre-B, funciona igual: es un dato corto que la persona copia y pega en su app.
Manda los datos apenas cuadren la hora
1 minuto
En el mismo chat, en el mismo momento. Si lo dejas para después, la persona se desconecta y ya no vuelve. Con el monto, el número y el porqué en un solo mensaje.
Pide el pantallazo y confirma tú
1 minuto
Y confirma en tu app que la plata entró, no solo que llegó la imagen. Un pantallazo se edita en treinta segundos. Cuando la veas, contesta «confirmada» con el día y la hora, para que quede en el chat.
Anótalo en la cita, no en tu cabeza
30 segundos
Cuánto abonó y cuándo. El día de la cita vas a necesitar ese número para cobrar el saldo, y a las tres semanas nadie se acuerda.
Descuéntalo el día de la cita, en voz alta
«Eran ochenta, ya tenías veinte abonados, quedan sesenta». Dicho así, el abono deja de sentirse como un cobro y pasa a sentirse como un adelanto. Es lo que hace que la próxima vez lo mande sin preguntar.
Efectivo también vale, pero solo sirve si la persona pasa por el local antes. Para el cliente que llega de Instagram y no te conoce, Nequi o Daviplata es lo único que se puede hacer en el momento, que es cuando de verdad quiere reservar.
¿A quién le cobras abono y a quién no?
El abono es un filtro, no un peaje. Cobrárselo a todo el mundo, incluida la señora que lleva tres años yendo cada quince días y nunca ha faltado, es la forma más rápida de que se sienta ofendida.
Cóbralo
- Cliente nuevo que llega de Instagram o de un anuncio
- El que ya te dejó plantado una vez
- Horas pico: sábado, quincena, diciembre
- Servicios largos o con material que compras aparte
- Grupos: novias, quinces, dos o tres personas a la vez
Sáltatelo
- Tu cliente de siempre, el que nunca falla
- Citas cortas en horas muertas
- Alguien que ya está en el local y agenda la siguiente
Lo importante es que tú sepas por qué en cada caso. Si tu criterio es claro, lo puedes explicar en una línea y nadie se molesta. Si es cara del cliente, tarde o temprano alguien se va a dar cuenta.
Qué hace Hummik con esto (y qué no)
Lo que sí hacemos son las dos cosas aburridas que hacen que la regla funcione. La primera: la regla queda escrita en el asistente y la dice siempre igual, a las once de la noche, en diciembre y cuando tú estás cortando. Sin que se te olvide y sin que cambie de un cliente a otro.
La segunda: recordamos la cita por WhatsApp, la víspera y un par de horas antes. Un abono sin recordatorio protege la mitad; el recordatorio es lo que hace que la persona llegue de verdad y no que solamente te haya pagado por no llegar.
El texto va en el campo de datos útiles del asistente. Cómo escribirlo, campo por campo, está en la guía del asistente.
Para pegar en «datos útiles» del asistente
Cambia el monto, el número y el nombre por los tuyos.
Las citas se separan con un abono de $20.000, que se descuenta del total. Se manda a Nequi 300 000 0000, a nombre de Ana Pérez. Después de mandarlo, el cliente pasa el pantallazo por este chat. Si el cliente avisa con un día de anticipación, el abono se le pasa a otra fecha. Si no avisa y no llega, se pierde. El abono no lo cobra el asistente: lo manda el cliente directamente al Nequi del negocio.
Dudas que quedan
¿No se me van a ir los clientes?
Algunos sí, y casi siempre son los que no iban a llegar. Si te preocupa, no lo pongas de un día para otro con todo el mundo: arranca solo con clientes nuevos y con sábados. En dos semanas ya sabes cómo te fue, con tu propia gente y no con la de un artículo.
¿Puedo cobrar abono si mi negocio no está registrado?
Recibirlo en tu Nequi o Daviplata personal, sí. Otra cosa es lo tributario: si tu negocio ya factura, mezclar la plata del negocio con tu cuenta personal te va a dar problemas después. Eso lo hablas con tu contador, no con un blog.
¿Y si me manda un pantallazo falso?
Por eso el paso es confirmar en tu app, no mirar la imagen. Toma diez segundos y te ahorra la conversación más incómoda que existe. Nunca confirmes una cita solo con la foto.
¿El abono se descuenta del total o es aparte?
Se descuenta, siempre. Un abono que además se pierde contra el precio final no es un abono, es un recargo, y así lo va a leer tu cliente. Dilo en la misma frase en que pides la plata.